Seminario

"Identificación de estrategias para  la electrificación rural en Honduras"

Tegucigalpa, 23.03.01

 Experiencias de Electrificación Fotovoltaica en el Perú

por

Manfred Horn

Centro de Energías Renovables de la Universidad Nacional de Ingeniería (CER-UNI)

Lima / Perú

mhorn@uni.edu,pe

RESUMEN

Se considera que una alternativa real de electrificación de muchas zonas rurales del Perú es la instalación de Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios (SFD). Se presenta aquí dos proyectos del Centro de Energías Renovables de la Universidad Nacional de Ingeniería (CER-UNI): En uno, se ha instalado  hasta la fecha 421 SFD en las islas de Taquile, Amantaní, Uros y Soto del Lago Titicaca y la población ribereña Huancho. Una parte esencial de este proyecto es que los beneficiarios estén pagando (mayormente) los costos de los SFD y serán los propietarios de  sus SFD. En el otro, por encargo del Ministerio de Energía y Minas, se está por concluir la instalación de 781 SFD que siguen perteneciendo al gobierno. Los usuarios reciben los SFD  en "cesión en uso", pagando una cuota inicial de instalación y mensualidades para los gastos de mantenimiento.

PRESENTACIÓN

El Centro de Energías Renovables de la Universidad Nacional de Ingeniería, CER-UNI, está involucrado desde varios años en diversas actividades en el campo de la electrificación rural en el Perú con sistemas fotovoltaicos. Existe una amplia bibliografía sobre estas actividades (ver, por ejemplo, /1/ - /3/). En particular, y en relación con el presente evento, hay que mencionar las Memorias del Seminario - Taller "Gestión y Administración de Proyectos de Electrificación Rural con Sistemas Fotovoltaicos", /1/, que el CER-UNI ha realizado el 11 - 13.8.98 en Lima (ver Anexo 1).

El presente trabajo es una actualización de publicaciones anteriores del CER-UNI sobre este tema.

Particular énfasis se da a la tenencia de los Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios, SFD. En un caso, los usuarios son propietarios de sus propios SFD, adquiridos eventualmente en forma subsidiada y pagados en un plazo de varios años. Como propietarios, también son responsables del mantenimiento del equipo. En el otro caso, los usuarios no son propietarios de los SFD y los  tienen solamente para su uso. Ellos reciben el servicio de disponer de cierta cantidad de energía eléctrica, para lo cual pagan. Los SFD pertenecen al Gobierno, a la comunidad, a una cooperativa o empresa de usuarios u otra institución, responsable del mantenimiento.

EL PROBLEMA

No se pone en duda que la  energía eléctrica sea hoy en día inherente a la calidad de vida y a la civilización moderna por ser constitutivo en equipos electrónicos, como computadoras o televisores,  y por la facilidad de transportarla y transformarla  eficientemente en otras formas de energía útil, como, por ejemplo,  en energía luminosa. Sin embargo, mientras que en países desarrollados prácticamente todos sus habitantes disponen en sus hogares de electricidad, 30 % de los Peruanos todavía no tienen electricidad  en sus hogares y eventualmente  millones de Peruanos se quedarán sin electricidad en sus casas  inclusive dentro de los próximos diez o veinte años, debido al alto costo de la electrificación de áreas rurales: 

La extensión de la electrificación rural convencional, vía conexión a una red eléctrica, cuesta hoy en el Perú en promedio más de $ 1000 por punto de conexión y este costo aumentará significativamente en los próximos años, debido a que los poblados que  todavía deben ser conectados a la red  eléctrica se encuentran cada vez más apartados y distanciados entre sí.

Por otro lado, la experiencia  ha demostrado que  una electrificación de áreas remotas sobre la base de una  generación local con grupos Diesel y redes locales no es sostenible y, por lo tanto, finalmente  es todavía más cara que una electrificación con extensión  de la red eléctrica nacional.  Un ejemplo  reciente es la electrificación de la comunidad insular de Amantaní en el lago Titicaca, donde se invirtió con la mejor intención hace cuatro años (en que aún no se tenía una experiencia precisa en el Perú sobre las ventajas de las energías renovables) un millón de dólares en una red local y  un grupo Diesel de 250 kW, para suministrar electricidad a 600 familias: desde su puesta en operación en setiembre de 1997 el sistema no operaba durante muchos meses (por falta de combustible o por desperfectos ) y, en el mejor de los casos, operaba 3 horas diarias, de 18:00 a 21:00 horas. Los usuarios no están dispuestos a pagar ni los costos del combustible requerido para la  operación de este suministro deficiente y limitado de electricidad (actualmente deben pagar S/. 10 /mes; aprox. US$ 3,50) y es previsible que en cualquier momento el sistema se paralice por completo.

LA ELECTRIFICACION FOTOVOLTAICA

Frente a esta realidad  ha aparecido en los últimos años la electrificación fotovoltaica como una alternativa de solución en muchos casos. En el Perú, gracias también a la alta disponibilidad de la energía solar: la radiación solar es en la mayor parte del territorio nacional bastante alta y uniforme durante todo el año, con valores promedios de 5 - 6 kWh/m2día. Un Sistema Fotovoltaico Domiciliario, SFD, que puede proporcionar 5 - 6 kWh de electricidad por mes, cuesta hoy menos de $ 1000 (incluyendo alrededor de 40% de impuestos), incluyendo los costos de instalación, de capacitación del usuario y de servicio posventa. Esta cantidad de energía eléctrica es suficiente para satisfacer las necesidades de iluminación y telecomunicación (radio, TV) de una familia campesina y no es mucho menor que la energía eléctrica consumida por las familias campesinas que disponen de la electricidad vía la red. Adicionalmente, los SFD son modulares, permitiendo ser ampliados en cualquier momento si existe la necesidad y la disponibilidad económica.

Sin embargo, las posibilidades, características y limitaciones de esta tecnología son todavía poco conocidas, inclusive entre los profesionales vinculados a la electrificación, lo que representa un obstáculo mayor para su diseminación masiva.

ANTECEDENTE

Los primeros ensayos sobre las posibilidades técnicas, sociales y económicas de usar paneles fotovoltaicos para una electrificación rural en el Perú se iniciaron en 1986 y están descritos a continuación

Proyecto  de la cooperación alemana en Puno

Dentro del marco de un proyecto anterior de la cooperación técnica  peruano -alemana sobre bombeo eólico, se inició en 1986 en el Departamento Puno un proyecto  con Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios (SFD). En la primera fase, en 1986,  se  entregó  50  SFD   como instalaciones de prueba (posteriormente vendidos a sus usuarios en condiciones no comerciales) a   familias campesinas en diferentes provincias de Puno, para  obtener información sobre la aceptación económica y socio-cultural de los sistemas solares así como de su utilidad y funcionamiento técnico.  Los resultados positivos de esta fase llevaron a una segunda fase en la que  con fondos de CORPUNO se creó un fondo rotativo y se instaló  en 1986-87  200 SFD, atendiendo parcialmente 350 solicitudes,  en condiciones “pre-comerciales” (subsidiados),  a un costo  equivalente a US$ 600 por sistema, a ser cancelados en 3 -5 años. Todos los usuarios pagaron todos sus compromisos, generalmente antes de concluir su contrato, pero como los contratos fueron en moneda nacional  (Intis, en este entonces) y debido a la hiperinflación a partir de 1988, se recuperó sólo lo necesario para adquirir otros 100 SFD.

Posteriormente, en el marco de un segundo convenio Perú - Alemania (1991 -96), que ha tenido como objetivo de promocionar los SFD, en particular creando una infraestructura técnica y comercial en la región,  se ha instalado más SFD, algunos  como venta al contado ($1200) y la mayor parte con fines sociales en colegios, salas comunales, postas médicas, etc. con parte de 350 paneles solares que la cooperación alemana había entregado  al gobierno regional de Puno para estos fines.

Este proyecto de la cooperación peruana - alemana concluyó en 1996. Sin embargo, la cooperación alemana retiró ya desde 1991 sus expertos, debido a la extrema violencia en la región. En total el proyecto ha instalado cerca de 500 SFD  en la región. Los SFD están compuestos por un panel fotovoltaico de 45 -50 Wp y un regulador de carga importados, una batería de 130 - 150 Ah tipo automotriz  nacional y fluorescentes de 9 W - 18 W parcialmente importados y parcialmente de fabricación nacional.  Parte del personal peruano que trabajó en el proyecto ha formado en 1996 en Puno la empresa SOLSISTEMAS  S.A., siguiendo así la misma actividad, pero ahora como empresa privada.

Durante la evaluación del proyecto que el CER-UNI ha realizado en 1996 (por encargo del MEM) se  visitó 32 de los SFD instalados en 1986-87, es decir hace 9-10 años. Todos han seguido en operación, con cambios de las baterías después de 7-8 años y cambios de algunas lámparas. En general se puede decir que los usuarios de todos los SFD instalados, así como  otras personas que conocían estos sistemas,  se han expresado muy favorablemente sobre la utilidad de esta tecnología.

EL PROYECTO  DE  LOS 1450 SFD DEL MEM 

El Ministerio de Energía y Minas (MEM) adquirió  en 1995/6  250 SFD (panel FV de 50 Wp, batería sellada de 100 Ah, regulador de carga, 3 lámparas fluorescentes de 9 W) vía licitación internacional. Estos SFD fueron instalados por personal del mismo MEM en diferentes comunidades del país, mayormente en la selva (p.ej. en San Francisco, Yarinacocha), pero también en el altiplano (p.ej. en las  islas de los Uros, y en  Huancho, Huancané).  En cada comunidad se han instalado una a tres docenas SFD.

Parece que los objetivos de este proyecto no estuvieron bien claros y menos la forma como sería organizado. Inicialmente el MEM planteó que el proyecto debía incentivar a empresarios privados para invertir en proyectos fotovoltaicos bajo un esquema de mercado. Finalmente se optó por dar al proyecto un  objetivo social,  mejorando las condiciones de vida de campesinos y nativos de la selva, pidiendo al beneficiario solamente una contribución para  los costos de mantenimiento del SFD a su disposición. El MEM optó  por mantener la propiedad de  todos SFD e involucrar a los gobiernos regionales en la organización en cada localidad beneficiada de una “asociación de electrificación solar”, integrada por todos los usuarios de los SFD y responsable del control y mantenimiento de los SFD.  Los interesados en obtener un SFD debían  inscribirse en la asociación y pagar una cuota inicial determinada por el MEM en base a su apreciación del nivel económico de la población (en la práctica varió entre 10  y 100 Soles; 1996: 1US$ = 2,7 Soles) y después era previsto un pago mensual (5 - 10 Soles). La  directiva de la asociación, con supervisión del gobierno regional, administraría estos fondos, que  deberían ser usados exclusivamente para dar mantenimiento a los SFD. No hay mayor información si estos pagos se han realizados con regularidad hasta la fecha.

En 1997 el MEM ha importado 1200 SFD adicionales (CIF $430/SFD: panel de 50 Wp, batería sellada de 100 Ah, 3 fluorescentes de 9 W, controlador de carga, etc.).  El MEM había decidido instalar estos SFD en comunidades de la selva norte y parece que se buscaba un mecanismo similar al descrito en el parrafo anterior para administrar los SFD.  Una descripción de estas actividades  se encuentra en el trabajo de Mijail Carrasco: "Electrificación fotovoltaica de la comunidad selvática de San Francisco", publicado en /1/.

Sin embargo, la mayor parte de estos SFD quedaba  en los almacenes del MEM en Lima, formando  la base del  proyecto del CER-UNI, descrito a continuación.


Proyecto de instalación, organización y capacitación para electrificación de localidades aisladas en base a 781 Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios (SFD)

En 1999, después de meses de negociación,  la Dirección Ejecutiva de Proyectos, DEP, del Ministerio de Energía y Minas, MEM, firmó dos contratos con la UNI para el transporte, la instalación, la organización  y la capacitación para la electrificación de 24 localidades en siete Departamentos de la sierra y selva peruana (Cerro de Pasco,Ayacucho, Apurimac, Junin, Loreto, Madre de Dios, Ucayala).

La base  para este  proyecto fueron 781 SFD existentes en Lima en los depósitos del MEM.  Considerando informaciones que muchas lámparas y reguladores de carga, de los SFD que el MEM habia instalado anteriormente, se habían malogrado, el CER-UNI evaluó primeramente muestras de los SFD en su laboratorio. Como consecuencia, el MEM exigió al proveedor el cambio de muchas lámparas y reguladores de carga.

También se acordó seguir con el siguiente esquema de gestión y organización:

·        Los SFD, adquiridos  por el gobierno exonerados de impuestos y aranceles,  siguen en propiedad de la empresa estatal ADINELSA (Empresa de Administración de Infraestructura Eléctrica S.A, de reciente creación), que  administrará toda la infraestructura eléctrica del Estado que no sea transferida a empresas privadas, debido, entre otros, a que no existe una empresa privada interesada en una infraestructura eléctrica que no sea rentable.

·        Cada usuario  recibe un SFD en "cesión en uso" y debe pagar una cuota inicial de US$ 35 - 45 y una cuota mensual de US$ 5 - 8, según la capacidad económica, a ser determinada por el CER-UNI y coordinada con la DEP-MEM y el Gobierno Regional (en una misma comunidad se aplicará las mismas tarifas para todos usuarios).  Cada usuario firma con ADINELSA un "contrato de suministro de energía eléctrica con módulo fotovoltaico". En este contrato está estipulado que ADINELSA  cortará su servicio si el usuario está con más de dos meses  de atraso en sus pagos mensuales.

·        Los usuarios en una comunidad deben estar organizados en un "Comité de Electrificación", incluyendo a un grupo de soporte operativo (presidente, secretario, tesorero y vocal) , que será responsable de la recaudación de las cuotas,  y a un grupo de soporte técnico. El dinero  recaudado por cuota inicial y cuotas mensulaes  será depositado en una cuenta bancaria del Comité y debe servir para los gastos de mantenimiento y reposición de  los SFD.

A la fecha, en  todas las localidades previstas se han conformado los comités de electrificación y todos los 781 SFD ya están instalados.  Como ejemplos de las cuotas a pagar, en soles, por los usuarios tenemos ( 1US$ = 3,5 soles):


                    cuota inicial  cuotas mensuales

Made de Dios         00              11  

Cerro de Pasco  150       20

Yurimaguas      80         20

Ucayali                 150 *          18 *

Ayacucho             150              15

* el gobierno regional (es una dependencia del Ministerio de la Presidencia, con funcionarios designados desde Lima) ha dado un credito a los usuarios para pagar la cuota inicial de S/. 150, a ser devuelo en 12 cuotas mensuales; mientras tanto, el usuario no necesita pagar las cuotas mensuales  de S/. 18.

En algunas comunidades (de Yurimaguas, por ej.) las municipalidades han asumido el costo de la cuota de instalación. En general, las cuotas mensuales todavía no son pagadas. No está claro en qué forma  ADINELSA supervisará  los pagos mensuales, ni cómo  efectuará "el corte inmediato del servicio", ni cómo se reemplazarán equipos averiados. Considerando que el compromiso contractual del CER-UNI termina con la instalación de los SFD, con la organización de los Comités de Electrificación y con la capacitación de los usuarios, las instalaciones estarán prácticamente abandonadas, mientras  ADINELSA  no haya organizado su relación con los usuarios. Este aspecto se empeora si se considera que hay razones de dudar de la calidad de muchas lámparas y reguladores de carga instalados.

EL PROYECTO VILLA SOLAR DE TAQUILE

El  CER-UNI inició en 1996 un proyecto piloto de electrificación fotovoltaica rural en la comunidad insular de Taquile en el lago Titicaca,  bajo su propio esquema de gestión, y con un control estricto de la calidad de los equipos. La financiación inicial  de este proyecto (US$ 100 000) se ha obtenido del Proyecto para Ahorro de Energía del Ministerio de Energía y Minas, PAE/MEM. En 1996 se instaló 100 Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios, SFD.  En 1998 se ha instalado otros 72 SFD en Taquile y en las islas vecinas de Uros y Soto. Los SFD consisten de un panel  fotovoltaico de 50 Wp, montado sobre un poste metálico,  una unidad de control (controlador de carga y caja de fusibles montado sobre un tablero), una batería de 100 Ah (tipo solar, abierta) y 3 lámparas fluorescentes de 11 W (con balasto para 12 V DC)..

Una característica esencial del proyecto es que los usuarios adquieren los SFD, pagando mayormente sus costos, pero con facilidades. Se ofreció los SFD a los usuarios a $ 750, a pagarse  en 5 cuotas durante 3 años. Como consecuencia de una licitación, el CER-UNI adquirió los SFD a un proveedor a un precio unitario de $ 850 (al contado, incluyendo impuestos y los gastos de instalación y servicio de posventa).

En la fecha, los primeros 100 usuarios  ya son propietarios. Todos, sin excepción, han pagado todas las cuotas. Con la recaudación de estas cuotas se ha creado un fondo revolvente y se ha financiado los 72 SFD instalados en 1998.


Segunda etapa del proyecto Taquile

El CER-UNI ha iniciado en 1999 una segunda etapa del proyecto de Taquile, esta vez sin apoyo financiero del Gobierno. Con esta segunda etapa se quiere evaluar la posibilidad de realizar proyectos de electrificación rural fotovoltaica prácticamente sin subsidio (solamente se ha previsto subsidiar, por el CER-UNI,  la gestión y administración del proyecto). Para financiar esta segunda etapa, el CER-UNI ha tomado un préstamo  de $ 100 000. Este préstamo debe ser pagado por el CER-UNI en 5 cuotas anuales, con un interés anual de 9 %.

Sobre la base de este préstamo, en mayo de 1999 el CER-UNI ha ofrecido a pobladores de las comunidades insulares de Taquile, Uros, Amantaní y Soto y de Huancho (comunidad cerca a Huancané, Puno), contratos de compra venta para SFD, similares a los contratos firmados en la primera etapa del proyecto hace 3 años, pero añadiendo una cuota más para poder eliminar el subsidio que se había dado en la primera parte del proyecto, (es decir, en vez de 5 x $ 150 = $750,  se pidió ahora 6 x $ 150 = $ 900).  En base a los fondos disponibles, se ha firmado 192 nuevos contratos en pocos días.

La compra e instalación de los SFD se ha realizado en esta ocasión individualmente, es decir se licitó independientemente los módulos FV (56 Wp), las unidades de control, las lámparas fluorescentes, las baterías (150 AH, abiertas, estacionarias) y la instalación y servicio de posventa. Esto permitió  cuidar mejor en cada caso la calidad de los equipos.  Los precios fueron  también menores que los previstos, sobre todo para los paneles fotovoltaicos. A pesar de eliminar prácticamente el subsidio (salvo el costo de la gestión y administración del proyecto), esto permitió ofrecer los SFD a un precio al contado de  $ 650, o financiado, nuevamente a 5 cuotas de $ 150 (primera cuota al momento de la instalación,  y 4 cuotas anuales). Por otro lado, con estos nuevos precios, con el dinero disponible se ha podido comprar 250 SFD .

Los  SFD fueron instalados en octubre/noviembre de 1999 (249 SFD; un módulo FV se dañó en el transporte a Puno). Hay que anotar en particular que muchos pobladores de Amantaní han querido adquirir su propio SFD, bajo las condiciones del proyecto, a pesar de que tienen conexión a la red eléctrica local (la que les proporciona, en el mejor de los casos, electricidad entre horas 18:00 y 21:00).

En el marco del proyecto, el CER - UNI ha instalado hasta la fecha 421 SFD, según la siguiente tabla:


SFD instalados  por el CER - UNI en el "lago Titicaca"

                        Taquile             Uros     Soto     Amantani          Suasi    Huancho           Total

1996                100                                                                                                      100

1997               

1998                  36                    23        13                                                                    72

1999                  88                    86                    52                     5         18                  249

Total                224                  109        13        52                     5         18                  421

Total de

Familias            350                  300        25      700                     5       100                 1480

en la comunidad

 Existe ahora una gran aceptación de esta tecnología en la región del lago Titicaca, y se ha creado una expectativa de muchas familias de poder adquirir sus SFD bajo condiciones iguales o similares al proyecto de Taquile.

Consideramos hoy que se ha demostrado con este proyecto piloto  la conveniencia de  usar sistemas fotovoltaicos para la electrificación de regiones rurales remotas. También estamos convencidos que se ha verificado las siguientes premisas, supuestos inicialmente para el proyecto de Taquile:

·        Existe hoy en día una tecnología fotovoltaica madura, todavía no muy difundida en el Perú, que permite satisfacer las necesidades básicas de electricidad de la población rural, las que son mayormente para fines de iluminación y de telecomunicaciones (teléfono, TV, radio).

·        La tecnología fotovoltaica es fácilmente aceptada por la población rural y, donde es conocida, es considerada útil y es deseada.

·        Los gastos para iluminación (velas, kerosene para mecheros y lámparas de gas) y pilas y baterías para radios y TV son para una amplia parte de la población rural mayores que el costo de la electricidad fotovoltaica que suministraría un mejor servicio.

·        La experiencia de Taquile y de otros lugares ha demostrado que no es conveniente instalar sistemas fotovoltaicos centralizados para una electrificación rural básica domiciliaria, sino que se debe instalar en cada casa un Sistema Fotovoltaico Domiciliario (SFD) en forma individual e independiente.

·        El usuario debe desear adquirir un SFD. Para ello es necesario que él conozca previamente los  SFD, sus beneficios y costos.

·        Salvo casos excepcionales, la mayoría de la población rural del Perú no tiene la capacidad económica de pagar un SFD al contado, sino que requiere una financiación que le permita adquirir su SFD con pagos a su alcance. Para un amplio sector rural se requiere inclusive subsidiar los SFD, por lo menos se debe exonerarles del pago de impuestos. Al respecto hay que anotar que la electrificación rural tradicional, con extensión de redes, es íntegramente financiada  por el Gobierno,

·        Es posible hacer una electrificación rural básica en regiones remotas del Perú dentro del esquema de la economía de mercado, vigente en el Perú,  donde el usuario debe pagar por el servicio que está recibiendo.

Consideramos interesante anotar aqui la opinión de Taquileños sobre los sistemas fotovoltaicos: En el marco de una tesis de maestría en economía de la Universidad Nacional del Altiplano en Puno, se ha encuestado en 1999 a los Taquileños, en particular sobre su percepción de cómo se puede mejorar el servicio a los turistas. Las respuestas ponen en primer lugar el mejoramiento de la "energía solar", un recurso que hace solamente 4 años era prácticamente desconocido.


 


CONCLUSIONES

Basándose en lo expuesto, consideramos que el proyecto de Taquile  ha  demostrado una posibilidad real de lograr en forma sostenible una electrificación rural básica. Creemos que ingredientes esenciales del éxito de este proyecto son, por un lado, que los usuarios de los SFD finalmente son sus propietarios y, por otro lado, que se ha cuidado mucho la calidad de los equipos y se ha incluido en el proyecto una asistencia técnica post venta.

Existen otros esquemas de  gestión y de organización para proyectos de electrificación rural fotovoltaica, tal como el proyecto de los 1450 SFD del MEM, pero todos estos otros esquemas deben demostrar todavía su sostenibilidad. Creemos que el modelo Taquile ya lo ha demostrado. Es necesario que las entidades y autoridades de Gobierno que realizan proyectos de apoyo social, visiten la Isla Taquile y recojan las versiones de los propios beneficiados a fin de verificar in situ lo que se menciona en este artículo y la potencialidad que esta tecnología tiene para las áreas rurales del Perú.

Consideramos conveniente seguir el modelo del proyecto de Taquile, perfeccionarlo y ampliarlo. En particular hay que estudiar  qué monto de subsidio, y en qué forma, se debe aplicar para obtener una electrificación rural que llegue prácticamente a todos los pobladores.  Sugerimos que el Gobierno siga este esquema, asumiendo inicialmente por lo menos los costos de gestión y  administración de los proyectos y de la capacitación de promotores y usuarios.

Estamos convencidos  de que de esta forma se podrá lograr en pocos años una electrificación real y sostenible  de amplias regiones rurales del Perú, con un costo bastante bajo para el Gobierno.

Referencias

1.-  CER-UNI; http://www.uni.edu.pe/publicaciones/libros

2.-  M. Horn; "Taquile y otros proyectos de electrificación rural descentralizada en el Perú con energía solar o eólica", 2do Seminario Internacional de Energías Renovables, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 17 - 19.09.97

3.- M. Horn, http://www.cosapidata.com.pe/mhorn


ANEXO 1

Gestión y Administración de Proyectos de Electrificación Rural con
Sistemas Fotovoltaicos

Para evaluar las posibilidades de una electrificación rural con sistemas fotovoltaicos, para identificar las características que debe tener un programa masivo  y las barreras que dificultan una electrificación fotovoltaica, el CER-UNI realizó en agosto de 1998 un Seminario-Taller  "Gestión y Administración de Proyectos de Electrificación Rural con Sistemas Fotovoltaicos". (Las Memorias de este evento están publicados como libro y también están disponibles en http://www.uni.edu.pe/ publicaciones/libros) En este Seminario -Taller se presentó diversas experiencias de electrificación rural en Argentina, Bolivia, México y el Perú, y se precisó los objetivos de una electrificación rural y los atributos esenciales que debe tener un programa de electrificación rural. Considerando su importancia, se reproduce a continuación estos objetivos y atributos, como algunas de las conclusiones del Seminario-Taller.

Objetivo de una electrificación rural:

"Garantizar el suministro de energía eléctrica a la población rural, con calidad y en forma sostenible, con el menor costo posible y el menor efecto nocivo sobre el medio ambiente, considerando, en especial,  el uso de energías renovables como alternativa."

Atributos esenciales que debe tener un programa de electrificación rural:

·         Se debe asegurar la participación e identificación de la población beneficiada.

·         El ente rector debe ser el Estado.

·         Debe existir un marco legal y un marco normativo.

·         Se debe asegurar la calidad de los equipos instalados, disponiendo de  especificaciones técnicas.

·         Debe haber un estudio previo que considere alternativas tecnológicas.

·         Debe haber capacitación a todo nivel, incluyendo usuarios, ente  suministrador, etc.

·         Debe haber participación del sector privado en la implementación de los  proyectos.

·         Debe haber una organización  estructurada para manejar la implementación de los proyectos.

·         Debe haber un sistema de información sobre todos los proyectos de energías nuevas y renovables.

·         Debe haber una convocatoria amplia y presencia de todos los actores involucrados.

·         Debe haber un mecanismo de transición para facilitar el financiamiento.

Principales conclusiones del Seminario:

1.        El aprovechamiento de los recursos energéticos renovables genera importantes beneficios ambientales para la comunidad. Algunos de ellos consisten en evitar la contaminación del aire y el agua, contribuir a arraigar a la población rural en sus hábitats, mejorar la cantidad y calidad de sus oportunidades educativas y de su nivel sanitario.

2.       Estas ventajas no son valorizadas por los precios de mercado, pero es innegable que tienen una creciente importancia en el mejoramiento de la calidad de vida del habitante rural. La magnitud de estos beneficios que recibe la comunidad es varias veces mayor que los costos que ocasionan los proyectos.

3.        ¿Cuánto costaría “capturar "el dióxido de carbono que se emitiría si no se aprovecharían las energías renovables?, y ¿cuánto sería necesario invertir en la ampliación de la infraestructura urbana para dotar de servicios esenciales a la población que emigraría a los grandes centros urbanos? Esta realidad avala la necesidad y conveniencia de subsidiar estos proyectos, ya que los campesinos, debido a su escaso nivel de ingresos, sólo podrán soportar una parte de los costos de inversión y mantenimiento.

4.        Si no existieran estos subsidios no sería posible ejecutar estos proyectos. Los habitantes rurales contribuirán por su parte pagando una tarifa en función de su capacidad de pago.

5.        Pocas actividades tienen una rentabilidad económica - social tan alta de los recursos que se les asigna, como la de dotar de electricidad a partir de los recursos renovables. De allí que la decisión de subsidiar esté plenamente sustentada.


ANEXO 2: Ejemplo de una configuración de un Sistema Fotovoltaico Domiciliario – SFD

Anexo 3: Fotos

Casa en Taquile (isla en lago Titicaca) con panel fotovoltaico

Una de las islas  flotantes de los Uros (lago Titicaca),  con varios paneles fotovoltaicos

Unidad de control del SFD, incluyendo regulador de carga y caja con fusibles y convertidor DC-DC